El nuevo presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn, dijo el sábado en Panamá ante los responsables de finanzas de las naciones de América Latina y el Caribe que las perspectivas económicas de la región se ven ensombrecidas por “crisis superpuestas”.
Goldfajn encabeza la asamblea anual del BID, a la que asisten representantes de los 48 países miembros del Banco, en su mayoría ministros de Economía, tras una semana negra para el sistema bancario de Estados Unidos y Europa.
“Las perspectivas futuras [de la región] se ven afectadas por las consecuencias de las crisis superpuestas que pasamos: desde la pandemia (de covid-19) hasta la invasión rusa de Ucrania, con deudas más altas e inflación récord, inseguridad alimentaria y energética y, por supuesto, la crisis climática”, subrayó el timonel del BID, quien no mencionó las turbulencias en el sector bancario.
“Es de vital importancia que hoy pensemos en estos desafíos que van más allá de los países individualmente, son problemas regionales y globales”, añadió el economista brasileño en un discurso ante los gobernadores del Banco y el mandatario panameño Laurentino Cortizo.
La asamblea del BID culminará el domingo con la divulgación de un informe macroeconómico con datos y pronósticos para la región.
El cónclave comenzó el jueves con debates de funcionarios, empresarios y expertos, en medio de inquietudes tras la quiebra de tres bancos en Estados Unidos, entre ellos el Silicon Valley Bank, así como dificultades en el First Republic estadounidense y el suizo Credit Suisse, cuyas acciones se han desplomado.
En estos foros, que continuaron el viernes, no fueron abordadas las tempestades en el sistema bancario, pero Goldfajn anticipó que los temas de “coyuntura” serán tratados por los gobernadores del BID en sus deliberaciones a puertas cerradas.
Goldfajn señaló en su discurso que les dijo este sábado a los gobernadores, en una sesión a puertas cerradas, que “los gobiernos deben superar las plagas históricas de la pobreza y la desigualdad, aumentar la productividad y acelerar el crecimiento, al tiempo que afrontan eventos climáticos más frecuentes, y con recursos escasos”.
“Nada de esto es fácil”, resaltó Goldfajn, quien tomó las riendas del BID hace dos meses. “Los desafíos que enfrentamos no fueron creados de la noche a la mañana y no los resolveremos en un día. Pero […] con paciencia y persistencia podemos lograr un progreso impresionante”, añadió.
Fuente: Infobae